1. Clásicos. De sabor suave, puede ser de vainilla, chocolate o marmoleado, con el clásico relleno de fresa natural mezclada con nueces, duraznos y más.
2. Frutales. Ideales para bodas de primavera y verano. No son muy dulces y esto los hace frescos.
3. Románticos. De sabores dulces y aromáticos. El pan puede ser de coco, almendra, con relleno de frambuesa.
4. Atrevidos. Combinaciones vanguardistas.
